Videntes buenas en Barcelona

La ciudad condal es uno de los lugares más interesantes de nuestro país para encontrar buenas videntes. Alguna vidente buena de las que te sugerimos puede ayudarte:


Es otro de esos lugares de nuestra geografía que tiene la facultad de ser punto de encuentro para muchas personas. No es sólo uno de las ciudades más pobladas de España sino que también es, desde hace tiempo, una de las ciudades más cosmopolitas.

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Entre montañas y bañada por el mar Mediterráneo es un lugar donde las energías se concentran y buscan espacios por donde transitar. Las buenas videntes en Barcelona conocen esto y también saben que prácticamente cada barrio de barcelona matiza el poder de videncia. En seguida veremos cómo son las buenas videntes en Barcelona.

Como ocurre con todas las grandes ciudades, es también un lugar donde abundan las personas que se aprovechan de las desdichas ajenas para lucrarse. Distinguir a una buena vidente en Barcelona de los timadores y aprovechados es fundamental para no acabar perdiendo no sólo el dinero sino también las esperanzas de conseguir una respuesta con aciertos.

Cómo encontrar una buena vidente en Barcelona

La ciudad de Barcelona es, como decíamos, un espacio urbano lleno de rincones muy a pesar de su trazado urbano geométrico. La naturaleza y la orografía del terreno hace que cada una de esas zonas sea un espacio particular para las artes de la adivinación.

Por ejemplo, la zona más cercana al mar tiene propiedades que son muy positivas para aquellas preguntas que se enfocan al sí o al no. La zona antigua de la ciudad, es muy adecuada para aquellas preguntas que precisan de una buena lectura a lo largo del tiempo.

A pesar de esta singularidad, una buena vidente sabe recoger y orientar las energías para realizar una correcta adivinación esté donde esté de Barcelona.

Por eso es un lugar especialmente adecuado para las buenas videntes por teléfono. Las videntes desarrollan una habilidad muy especial para el enfoque y hace que expriman al máximo su don para dar una buena respuesta.

Cuando hablas con una buena vidente de Barcelona, lo que más llama la atención es la capacidad para dar detalles si la consultante está en un estado propicio para la adivinación.

Son concretas en sus expresiones y buscan el vocabulario más preciso para ofrecer una lectura afín a lo que está recibiendo por parte del consultante.

Son videntes que se preocupan mucho por dar calidad de servicio y no dudan en recurrir a otras mancias si eso ayuda a que puedan “ver” con más claridad. Sus armas fundamentales son el tarot y el péndulo.

Si vives en Barcelona, llamar a una vidente local es una buena idea. Si la angustia, problema o dilema que tienes entre manos tiene que ver, con Barcelona también es una buena opción acudir a una vidente de la ciudad.

¿Cómo distinguir una sesión de videncia real de la charlatanería?

Nos vale lo que hemos dicho en otras páginas que, las ciudades grandes llaman a los timadores como las polillas a la luz. Es una pena que se utilice una profesión como la videncia, que busca ayudar a personas que están sufriendo, como un arma para el engaño.

Hace un flaco favor a las videntes reales y honradas que tratan de usar un don que tienen de nacimiento (y que no han pedido) de la mejor forma posible. Tienen que competir justificándose cuando lo que intentan es profundizar, entender, adentrarse en el misterio de su poder para dar alivio a los demás.

Barcelona no se libra de la lacra del timo. ¿Qué podemos hacer para no caer en sus garras?

Las buenas videntes en cataluña o en huelva, como en cualquier ciudad de España, utilizan medios legales para desarrollar su profesión. Si te ofrecen un servicio de videncia “off the record” de la ley, ten por seguro que no estás ante un buen vidente.

Este es, de hecho, uno de los motivos por los que solemos recomendar las consultas de videncia y tarot por teléfono 806. En la propia llamada ya se están facturando los impuesto. Dicho de otro modo. Es legal por necesidad.

Las buenas videntes no ofrecen terapias alternativas de índole mágica. Es decir, no ofrecen conjuros mágicos, ni masajes kármicos, ni preparan ungüentos amorosos, tampoco hacen altares para atraer dinero ni escupen en tus hombros para alejar el mal de ojo. Lo que hacen es videncia y punto.

Vale que alguna te puede recomendar, tal vez una infusión pero no por magia sino por consejo. Una infusión de tila puede ayudar a que estés más tranquila ante las adversidades que se avecinan pero no van a evitar que, de todos modos, lleguen.

Si la vidente te cuenta un futuro y te aporta la decisión y el remedio aléjate. Las buenas videntes observan el tiempo (tu tiempo) y proporcionan, de todos los caminos, el más favorable pero la decisión de tomarlo o no está en el consultante. El camino que ven es tú camino no el suyo.

Las buenas videntes no crean dependencia, sino que generan confianza. Frases del tipo, “yo creo que la semana que viene deberías preguntarme” o “voy a hacer un ritual, la semana que viene me llamas y te cuento que tal ha ido”.  No. Las videntes te plantean lo que ven y, si según tu experiencia posterior, decides seguir confiando en la videntes entonces puedes volver a llamar. Una vez más el poder está en tus manos no en los de la vidente.

Las buenas videntes no van por la vida cargadas de razón. Son guías espirituales y debes tomarlas como tal. Consejeras no magas. Pueden que usen parafernalia “mágica” tipo un tapete, velas, péndulo. No confundais teatro con herramientas. O sirven para crear un clima adecuado, o sirven para canalizar energías o sirven para favorecer su don. Todo lo demás son cuentos.

Esperamos que estos consejos os sirvan para elegir a una buena vidente por teléfono o no que proceda de Barcelona. Vais a encontrar a personas muy profesionales que realizan un trabajo de adivinación meticuloso y honrado.